Cuando muere un amigo

Cuando muere un amigo

By Sinergia&Equilibrio

La muerte en sí ya representa una fuerte e inesperada sensación de pérdida, angustia, dolor y te puede atrapar en un estado emocional de llanto que amerite un gran esfuerzo para detener las lágrimas; pero cuando muere un amigo, de los verdaderos, la sorpresa es incontenible.

UN VERDADERO AMIGO

 

Cuando muere un amigo, no cualquier persona ni un conocido o vecino de ese apartamento al que te mudaste ahora; cuando se trata de un amigo es aquel que pudiera contar nuestra vida sin secretearle nada, porque la vivió contigo.

Los amigos de verdad son elegidos por nosotros, por afinidad, causalidad, aprendemos y crecemos juntos, vives y experimentas con el otro, se convierte en tu confidente de vida, porque es testigo de tus secretos y víctima de tu mal humor algunas veces.

Un verdadero amigo es como el vino, se hace mejor con los años.

Un familiar es aquella persona que has escogido desde antes de nacer para vivir y experimentar en esta vida, asuntos que te quedan pendiente por aprender, sin embargo me pregunto, será que los grandes amigos los elegimos antes de nacer también. Los amigos que duran toda la vida, desde pequeños nos encontramos en escenarios iguales para compartir desde la camaradería y experimentar el amor.

Hay amigos que están en ciertas etapas de tu vida, son almas complementarias, como algunas parejas o compañeros de trabajo, duran un espacio de tiempo para aprender la comprensión, rabia, angustia, rechazo y demás emociones resultado de las interacciones temporales.

Los amigos que escoges, que duran y perduran, entran en esa matriz de espacio tiempo indefinido, sin espacios que detengan la amistad o la comunicación, son amigos que llamamos hermanos de vida.

LA MUERTE INESPERADA

 

 

La muerte a temprana edad siempre es inesperada, aunque sea por una enfermedad determinada y el médico te diga que va a morir, te resistes a aceptarlo, porque aún es joven como tú.

Cuando se anuncia la muerte de un amigo no hay palabras ideales para expresarlo, no sabes cómo van a reaccionar los demás o tú mismo. Así que asume el rol si te toca ser el portavoz con otra persona y desde el amor manifiesta el hecho, sin detalles, sólo dile a los demás que se ha ido un ser querido. Todo pensamiento y palabra que salga después te hará remover las emociones y hasta por empatía partirás en llanto.

No contengas tus emociones, para eso están, para ayudarte a expresar lo que sientes, esa puntada en el pecho es normal, me pasa hoy cuando me entero de la muerte de un gran amigo, ESTO VA EN TU NOMBRE GREGORIO, Dios te lleve con luz.

Cuando tienes tantas cosas compartidas y más aún cuando tienes planes con esa personita tan especial para ti, el momento parece que te paraliza, te hace débil y sientes que se rompe una pata de la mesa. Siente el momento y respira, lo que te duele es el hecho de no verlo más, perder sus conversaciones, las experiencias, ya su ingenio no estará presente en nuestro plan, pero me quedo con toda su enseñanza de vida.

Es momento de mirar atrás y repasar los buenos momentos, empoderarte de sus fortalezas, el que te enseñó en los diferentes momentos vividos, su alegría o carácter fuerte, las destrezas para llevar la vida y en este caso la inmensa creatividad que tenía para recrear y divertir, vivir en pro de dar alegrías a otros, niños o adultos, sólo para lo externo y nadie comprendía tu inconformidad ante la vida…Ahora te puedo ver junto a tu mami en el cielo querido amigo.

 

¿QUÉ HACER ANTE LA MUERTE?

 

 

Si te sientes mal por la muerte de un amigo entonces estás viviendo bien el proceso de pérdida, manifiéstalo como lo sientas, con alguien cercano o una pareja, pero al menos una vez desahógate y habla de tu amigo y las experiencias compartidas, lo que siente tu corazón y el dolor de no volver a verlo.

Sin embargo te pido que hagas consciente el proceso de la muerte, basado en teorías espirituales, recuerda que somos seres que tenemos diferentes cuerpos expresados en distintas dimensiones, es decir no sólo eres el cuerpo que muere hoy.

Todos tenemos el cuerpo físico que es la parte externa y visible de nosotros en esta dimensión, también tenemos el cuerpo del alma que junto a la mente y otras estructuras permanecen en el tiempo y al separarse del cuerpo físico durante la muerte, el alma va a la casa de vida, junto a su Ser Dios. O sea, que es cierto que cuando mueres vas al cielo con Dios.

El cuerpo del alma y la mente no sienten sufrimiento ni dolor, se desarrollan con la conciencia del ser humano y las energías que lo componen.

Entonces, cuando un amigo muere, va al cielo sin ningún padecimiento y desde ahí siempre estará presente en tu corazón.

Mantén vivo el recuerdo y él o ella siempre estarán contigo.

Finalmente,  cuando lo recuerdes, desde el mismo momento de enterarte de la muerte, piensa en su nombre y haz que venga una imagen de esa persona a tu mente, obsérvala en una esfera de luz, para ayudar a su alma a encontrar la luz eterna.

Enviar luz a las personas queridas es una herramienta muy poderosa, también puedes hacerlo con su familia y seres queridos.

Gracias por inspirar estas palabras Gregorio, llénate de luz y sigue con tu camino de luz y conciencia, te llevo dentro de mí y cada vez que hable de un juego te tendré en mente, iluminando mis actividades recreativas. Te adoro.

 

 

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